ENAMORAMIENTO




Es un concepto universal relativo a la afinidad entre seres, definido de diversas formas según las diferentes ideologías y puntos de vista. Habitualmente se interpreta como un sentimiento, relacionado con el afecto y el apego, y resultante y productor de una serie de emociones, experiencias y actitudes.


Desde el punto de vista de la biología, lo que a veces se llama amor parece ser un medio para la supervivencia de los individuos y de la especie. Si la supervivencia es el fin biológico más importante, es lógico que la especie humana le confiera al amor un sentido muy elevado y trascendente (lo cual contribuye a la supervivencia).


Algunos biólogos tratan de explicar dichos comportamientos en términos de cooperación para la supervivencia o de conductas excepcionales poco significativas. A partir de los años 1990 psiquiatras, antropólogos y biólogos (como Donatella Marazziti o Helen Fisher)han encontrado correlaciones importantes entre los niveles de hormonas como la serotonina, la dopamina y la oxitocina y los estados amorosos (atracción sexual, enamoramiento y amor estable).

 

La neurobiología está avanzando en una definición tripartita del amor, en que se diferenciarían tres procesos cerebrales distintos, pero interconectados, y cada uno de ellos regulado hormonalmente:

-El impulso sexual --> Indiscriminado o grado de excitación sexual para la búsqueda de pareja, regulado por la testosterona y detectable neurológicamente en el córtex cingulado anterior; de breve duración.

-La atracción sexual selectiva --> Pasión amorosa o enamoramiento; regulada por la dopamina en los circuitos cerebrales del placer; inusualmente prolongado frente a otras especies (hasta 18 meses).

-El cariño o apego --> Lazo afectivo de larga duración que permite la continuidad del vínculo entre la pareja, regulado por la oxitocina y la vasopresina, que también afectan al circuito cerebral del placer; su duración es indeterminada (puede prolongarse toda la vida).




Aparte de la serotonina y la oxitocina, el cerebro libera otra sustancia en estado de enamoramiento, la feniletilamina que actúa sobre el sistema límbico y provoca las sensaciones y sentimientos comunes en el enamoramiento, además de que es un precursor de la dopamina, de ahí que también se encuentre en grandes cantidades.



Los mensajes olfativos:


El cuerpo tiene sistemas de atracción como los mensajes olfativos, a los que los humanos les hemos quitado importancia quizá porque operan en niveles mucho más sutiles. Según Fisher, el olor del otro es lo que nos hace sentir química con esa persona. Si no nos gusta, hay escasas posibilidades de que la relación prospere.
La evolución nos ha dotado de mecanismos que nos hacen escoger a una persona cuyo aroma nos atrae, puesto que la fragancia corporal de una persona contiene mucha información sobre la calidad de sus genes y su sistema inmunitario. Por eso, una pareja potencial puede oler bien para una persona y mal para otra puesto que, a pesar de que las moléculas volátiles emanan del cuerpo son las mismas, el cerebro las analiza y selecciona las más compatible con nosotros. Se dice que si no se hace caso a nuestra nariz podemos acabar con alguien que no nos satisfaga sexualmente o incluso que se pueden tener hijos no sanos o carecer de ellos.



Las feromonas:


Llevan información sexual a las neuronas sensoras del órgano vomeronasal, situado entre la nariz y la boca y conectado con el cerebro. Este órgano, también llamado OVN está conectado por terminaciones nerviosas con el hipotálamo, encargado de controlar las emociones. Su función es única: captar las feromonas que emiten las personas que nos rodean, las cuales provocan en nosotros diferentes emociones y comportamientos.Se dice que al momento de ovular las mujeres desprenden feromonas que alertan a los hombres cercanos de que están preparadas para concebir; algunos experimentos han demostrado que en este momento del ciclo la mujer potencia su belleza.


El órgano vomeronasal:


Se encuentra situado en el interior de la nariz y está conectado a través de terminaciones nerviosas con el hipotálamo. Tiene una función única y exclusiva, que es la de captar las feromonas que desprenden las personas que nos rodean, provocando diversas emociones y comportamientos.

Las personas captamos los olores químicos producidos por las feromonas a través de un órgano situado en la cavidad nasal conocido con el nombre de órgano vomeronasal (OVN). Este fue descubierto por los científicos en 1703 y posteriormente se pudo demostrar que era el receptor de las feromonas y el órgano que controla emociones como el miedo o el sexo (hablamos del famoso “sexto sentido”).




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